Lo vi en una de esas absurdas comedias románticas. Y mejor paramos y abrimos los ojos, porque llegará el momento en que no los quiera volver a abrir, y te tenga a mi lado siempre. Y si me despierto sé que no estarás aquí. Que esta cama parece inmensa cuando no la comparto contigo. Que las horas pasan lentas, muy lentas. Y cuando estoy contigo el tiempo me la juega y parece que esas horas son segundos que pasan en un tic-tac. Por eso tengo que abrir los ojos, porque me quedaré sumida en la perfección de tenerte siempre. Y apague la televisión. Y quise cerrar los ojos, y no despertarme. Y quise volar a tu lado. Pero no pude. Quizás porque prefiera cinco minutos de realidad a una vida de ficción.
15 de octubre de 2011
14 de octubre de 2011
Eso es lo que pasaba a las seis.
A ella no le hace falta que la cuides, ni que te preocupes de si está bien o mal. No quiere que la pienses 25 horas al día. Ella no necesita miles de llamadas diarias, ni mensajes. ¡Ella lo que quiere es que la vengas a buscar! Y que la abraces. Y que se pare el mundo. Y que la sorprendas. Y que aparezcas cuando menos lo espere..
13 de octubre de 2011
Él aún no entiende por qué se marcho.
Y no la puede olvidar. Lo intenta con todas sus fuerzas, pero está ahí clavada, en su interior. No sabe como erradicar el dolor. No la puede olvidar. Y lo intenta cada día. Ya son muchos años. Realmente le marcó, hondo muy hondo. Todavía cierra los ojos y la ve abrazando su cuerpo en la más plena noche de luna llena. Pero los abre, porque ya no es un buen recuerdo. Ya no quiere saber de esas noches en las que ella lloraba en su hombro de felicidad por tenerlo al lado. Ya no queda nada de eso. Ella sigue ahí. Pero para ella él no significa nada. Se desvaneció tan rápido, que se quedo impresionado. No creía nunca que llegara a ser tan frívola. Y que los buenos momentos, todos esos momentos, se esfumaran, como de repente, como si fueran una simple calada. Y mientras tanto él, en sus noches, quiere que todo pase. Que se acabó, lo tiene más que asumido. Él lo que no entiende es por qué se marcho..
12 de octubre de 2011
366 si es bisiesto.
No espera mucho. Quizás nada. No quiere que la miren, ni que la busquen. No quiere que la llamen, ni que le manden mensajes. No quiere nada, o quizás lo quiere todo. Niega todo lo que desea con fuerzas. Ella es pura contradicción. Me encanta. A mi, personalmente me encanta que sea así. Con esa chispa diferente. Que no sabes si realmente quiere que hagas lo que dice, o que la contradigas en todo. Ella quiere que alguien sea capaz de adivinarla. De anticiparse a sus palabras. A sus pensamientos, que sepa que le pasa en cada momento. Que le sonría aunque haya sido un mal día. Que se alegre al verla. Y que la haga sonreír. ¿Para que más? Eso de los regalos, las fechas especiales.. todo eso esta sobrevalorado. Mucho. Ella quiere su sonrisa y su mirada, los 365 días del año, 366 si es bisiesto. No quiere nada en especial. Es de las que ve en lo "normal", lo espectacular.
42.
—¡Cuarenta y dos! —exclamó Loonquawl—. ¿Es eso todo lo que tienes que mostrar tras siete millones y medio de años de trabajo?
—Lo he comprobado muy minuciosamente —dijo la computadora—, y ésa es casi definitivamente la respuesta. Creo que el problema, para ser sinceros, es que no habéis sabido nunca cuál es la pregunta.- The Hitchhiker's Guide to the Galaxy -
11 de octubre de 2011
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