23 de enero de 2013

Preguntas retóricas para una noche de invierno.

¿Y esto va a quedar así?
¿No piensas hacer nada más?
¿Qué puedo hacer yo? 
¿No volverías a intentarlo? 
¿Y ya está? 
¿Hasta aquí?
¿Y te quedas tan tranquilo?
¿Ni siquiera me vas a echar de menos?
¿Y si no nos volvemos a encontrar?
¿Y si no pudiera dejar de hacerlo?
¿Me lo vas a impedir?
¿De verdad?

Sabes que queda algo.. ¿o no?


20 de enero de 2013

20 años.

20 años sin Audrey Hepburn y sigue estando presente, y para mí como la mujer más elegante (del mundo mundial). Por lo tanto hoy no hay duda alguna toca, desayuno con diamantes. 


Aquí su biowiki para que la conozcáis un poquito mejor.
Documental sobre la vida de Audrey en Divinity (y supongo que en 10 minutos en Youtube). 

12 de enero de 2013

Vámonos.

A lo mejor estoy equivocada yo.
Quizás lo esté haciendo todo mal. 
Pero no me puedo permitir perder más tiempo. 
Cambiar con la marcha puesta y esperar a que no se cale. 
Y si me quedo en medio de la nada, es que esto no era para mí. 
No ahora. Ni mañana. 
Y si vuelve a arrancar será que has llegado. 
Le has dado fuerzas otra vez. Como antes. Como cuando no huía de nada.

Pero no puedo esperar más. ¡Atrápame si puedes quieres!


9 de enero de 2013

Paréntesis.

Supongo que me voy a quedar aquí, bajo las sábanas, durante un rato. Lo suficiente como para estar bien.

Buenas noches. 


6 de enero de 2013

A veces pido cosas el 3 de Enero y claro..

Pedir las cosas a última hora nunca fue una buena idea, hasta hoy.


¡Por fin te tengo entre mis brazos Balmes! (Y aunque no se vea, también mataría miedos por ti.)

4 de enero de 2013

Al final ha puesto cortinas.

Se paseaba todas las mañanas por mi ventana. La veía de una forma poco común y a veces me quedaba unos instantes traspuesta mirando fijamente. Debería poner cortinas, o cerrarlas yo. 

No sé cómo ha conseguido que esté en su puerta apunto de tocarla. Sabe que soy nueva y me mira de manera perversa, de arriba abajo y sin dejar de morderse el labio. Comienza a vestirse con esos atuendos que le veo a través de la ventana. Empiezo a contraerme. Estoy sentada en una silla en medio de vete tu a saber qué plan y no consigo desacelerar mi respiración. Se pone delante de mí con una pierna a cada lado de las mías cruzadas y se agacha hasta mi lóbulo izquierdo. Me muerde, suspiro y agarro la silla con fuerza. Dejo caer las manos y para cuando me doy cuenta las tengo atadas con alguna pieza de cuero. 

Me trata como quiere, me viste y me desviste a su antojo. Nunca me había visto en plan dominatrix. Llevo una peluca negra corta con flequillo y estoy frente al espejo. Me gusta lo que veo y a ella también. Me ha puesto un corpiño de cuero negro que con el mínimo movimiento me las deja al descubierto. Y después está el culotte y esta especie de faja que me hace una figura espectacular. Culmina mi vestimenta con unos tacones nivel plataforma negros de aguja y quince centímetros, más o menos como el amigo que le veo encima del comodín. 

No me ha desatado, y ahora parece que me quiere amordazar. Por dios, ¡decidle que estoy chorreando! Me vuelve a sentar en la silla en la misma postura inicial, me rompe todo lo que me ha puesto hasta acariciar lo más preciado que tengo y empieza a empujar. Primero uno y después dos. Lento y luego rápido, muy rápido. Está de rodillas frente a mí. Agacha la cabeza y empieza a pasear su lengua por cada una de las dobleces que se encuentra. Estoy desatada, no literalmente. Me quiero mover, me tiemblan las piernas. Necesito que me suelte y me tire al suelo. Que me desnude del todo y me muerda, y que me dé fuerte. 

Acabo por notar su último lenguetazo hasta en la nuca, cualquier día me matan estos escalofríos, y me dejo ir. 

Creo que caí en redondo en esa silla. Para cuando me desperté, estaba en mi cama, con un albornoz que no reconocía y un olor a sumisión impropio de mi carácter  Lo ha hecho. Y ahora ni siquiera sé dónde está ni como me ha dejado aquí. Solo sé que ha desaparecido, y ha puesto cortinas. 

1 de enero de 2013

La diminuta muñeca del ártico.

Por cada paso que doy me hago más pequeña, hasta ser una diminuta muñeca en medio del ártico. Esto está helado y parece inquebrantable. No me gusta. 

La última vez que estuve por aquí, esto era un paraíso con oasis a cada esquina. Y ahora es hielo y nada. De las más profundas llanuras de ninguna parte lanzo un destello de luz fluorescente rosa y se congela en el aire. Y no devuelve nada, solo una lluvia de dolor.

La última vez que me lancé en este lugar caí en una piscina onda, muy onda dónde casi podía notar el calor de una persona. Y ahora la misma agua en la que creí nadar libremente se ha helado, de mala manera. Sin avisar. Sin justificación. Ni siquiera me ha mandado una notificación a Facebook. 

Ahora campo en cualquier lugar de este enorme sitio, o quizás me he hecho tan pequeña que ya no lo puedo ver de otra forma, en busca de vida. Llevo una maleta en mano con todos los utensilios necesarios para salvar algo que haya quedado. En alguna parte. Si es que este frío del ártico no lo ha arrasado todo ya.


"Lista de las lamentaciones por no haber aprovechado diciembre" o "Lista de cosas por hacer en una semana y media".

Mi primera entrada deja el positivismo atrás y se sume por completo en las cosas que debería haber hecho ya y ni siquiera he empezado. Inauguro esta lista virtual con las ciento un mil cosas que tengo que hacer para clase:
- Leer "El Infierno de Marta". Tutoría. 
- Leer "El hobbit". Lengua. 
- Leer capítulos 4, 5 y 6 de "Las preguntas de la vida". Filosofía. 
- Acabar trabajo del cobre. Tecnología. (Por lo menos este está a medias.)
- Estudiar temas 1, 2, 3 y 4 de química. Química. (Examen Viernes 11.) 
Hacer la traducción ARN - ADN de una proteína. Ciencias del mundo contemporáneo. (DONE IT!)
- Resumen de los hominidos. Traducción inglés - español. Power point 2: "La evolución." Ciencias del mundo contemporáneo.

Y si se me queda algo atrás que quién sea me perdone. ¡2013 tendría que haberlo empezado ayer!
Vuelven las noches en vela, para hacer mis trabajos infinitos (pero que ya sé cómo hacerlos). Mejor empiezo ya porque esta vez sí me dieron las uvas. 

Por cierto, ¿la resaca bien no? Es bromis. ¡¡Suerte en 2013!!